Las voces que ponen en cuestión la actual política energética y la precipitada transición energética centrada en la descarbonización van en aumento. Ahora ha sido el Tribunal Federal de Cuentas alemán quien ha criticado duramente las estimaciones de costes de la transición energética por no incluir partidas sustanciales y cuantiosas.
De acuerdo con el Tribunal Federal de Cuentas alemán, en el coste previsto de la transición energética hacia la descarbonización se están ignorando los costes de la ampliación requerida de la red de transmisión eléctrica y la necesidad de capacidad de generación eléctrica de respaldo a la energía solar y la energía eólica. Estos costes añadidos, e imprescindibles, supondrán un mayor coste real de la transición energética. Conviene conocer el coste real y no ignorarlo.
El Tribunal alemán incluso advierte que la seguridad del suministro energético no está garantizada, ni tampoco el coste final de la energía. Avisa también del coste que esta transición energética supondrá para Alemania, siendo este esfuerzo de reducción de emisiones de CO2 totalmente insignificante a nivel global, si otros no dejan de emitir. Adicionalmente, cuestiona la destrucción del paisaje, la naturaleza y el medioambiente con la implantación de la cantidad de turbinas eólicas (molinos de viento) requeridos para alcanzar los objetivos.